"Le importaría mover un poco su pie? No quiero que se apachurren las verduras"
Mi reacción ante la disyuntiva de enseñarle a defenderese o simplemente acusar al pequeño canibal fue como sigue:
Nada qué!! por eso debe haber escuelas para caníbales pequeños y otras para infantes un poco más civilizados.
No podemos permitir que un cabroncetillo se lo esté comiendo y el Mikel trate de sentarse a
razonar. ¡He dicho!
Mi hermana terminó poniendo en el status de su FB que monté en cólera, pero que la hice reir mucho!
Un poco de humor... ya narraré el hecho...