miércoles, 16 de marzo de 2011

Fukushima con otro enfoque

Como comenté en el post ególatra de ayer, mi chamba se trata de generar contenido para la revista. En este momento puede parecer un contenido bastante hueco y sin importancia pero: a) me ayuda a pagar cuentas y b) también tiene su encanto, luego entonces... no me quejo tanto.

Como parte de ese contenido tengo la libertad de, de vez en cuando, hacer algo que puede ser más 'noticioso'. Aprovechando la desinformación que hay en torno a la catástrofe nuclear que se cierne sobre Japón (y por supuesto el mundo), hice una pequeña nota relacionada. Es super básica, pero es algo que creo puede ayudar a un target especifico a entender mejor. Si quieren visitar la nota en el sitio de la revista, pues sólo den click aquí. ¡Anden! aumentar mis pageviews no será nada malo.

La cuestión es que ayer escribí, insisto, de manera muy ligera lo siguiente sobre la planta nuclear Fukushima I:

Un desastre nuclear ¿amenaza Japón?

Tras los sismos y tsunami, la central atómica de Fukushima se vuelve una amenaza

Tras el sismo de 9.1 grados en la escala de Richter que sacudió a Japón el viernes pasado, las catástrofes parecen no tener fin.



Un tsunami con olas de más de 10 metros arrasó con todo a su paso en varias poblaciones costeras. Ahora todos escuchamos sobre el casi inminente desastre nuclear que se puede producir de un momento a otro en la central nuclear de Fukushima.



La central es un conjunto de seis reactores nucleares situado en la ciudad de Okuma. Tiene una potencia total de 4.7 Gigavatios, haciendo de Fukushima I una de los 25 mayores grupos de centrales nucleares del mundo. En la zona japonesa afectada por el terremoto hay 28 reactores nucleares, de los cuales 11 se apagaron automáticamente como parte de las medidas de emergencia.

De acuerdo con información difundida por el Doctor Julio Herrera-Velázquez, del Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM, las dos plantas de Fuskushima presentaron problemas. Daños a los sistemas de enfriamiento de emergencia, generados por la inundación que una ola de siete metros causó en la central lo que inhabilitó los sistemas de circulación de refrigerante.

"Debido al corte de energía de la red, entraron en operación las plantas de emergencia de enfriamiento durante una hora. Normalmente estos sistemas deben bajar la temperatura del núcleo a menos de 100 grados centígrados en un lapso de aproximadamente 30 horas. Sin embargo, la barrera contra tsunamis de 6.5m fue rebasada por una ola de 7 m, lo que ocasionó la inundación y suspensión de las plantas de emergencia", comentó el doctor Herrera-Velázquez.

Este paro en el funcionamiento de las plantas, permitió la perdida de la circulación del refrigerante, lo que ocasiona que el agua se evapore, y para reducir la presión, se libera hacia el edificio que contiene el reactor, y que es hermético. Por otra parte, si la temperatura aumenta demasiado, se pueden provocar fisuras en las camisas de las barras de combustible, liberando productos de fisión que pueden entrar en el sistema de enfriamiento.

"Hasta donde se sabe, de más de 100 personas del público que pudieron estar expuestos, en nueve se ha encontrado contaminación moderada, que no pone en riesgo sus vidas", aseguró el catedrático de la UNAM.


La información fue tomada de un blog que ahora no encuentro, pero que al final sólo publicó íntegro (o eso parece) el mail que el Doctor de la UNAM mandó a su equipo de investigadores o estudiantes o lo que sea.

Posted via email from ... what the cat dragged in

1 comentario:

Israel Velasco dijo...

Jajaja es de mi blog... atmosferadepalabras.blogspot.com por cierto anexé más información si te interesa... Saludos...

Cuente el chisme