miércoles, 22 de septiembre de 2010

Mi historia #UNAM

Mi historia con la Universidad Nacional Autónoma de México empezó del lado contrario. Por formación paterna pensé que el "Poli" sería mi alma mater; pero al paso de los años la UNAM se empezó a perfilar en el panorama y no sólo como el acérrimo rival en el futbol americano de aquellos años 80.

La verdad, no recuerdo mi primer contacto con ella, pero recuerdo el primer momento de impacto que viví cuándo fuimos con la familia a ver "La Tempestad" en un formato definitivamente innovador: para "ser testigos" de la boda de Miranda y Ferdinando, nos formaron, nos vendaron los ojos y empezamos un largo caminar "guiados" por un tambor e instrucciones susurradas de los actores. En un momento, nos quitaron a todos la venda y nos encontramos, de noche, parados a la orilla del espacio escultórico. Ahí entendí la capacidad de la Universidad.


Fui parte "activa" (es decir estudiante) de la UNAM desde la prepa, soy egresado de CCH Naucalpan (y sí, terminé en tres años). Después estudié Comunicación en la otrora ENEP Acatlán (hoy FES) y puedo presumir que en esos cortos 7 años de universitario en activo hice a los mejores amigos que he tenido, conocí a gente muy valiosa, abrí los ojos a mundos muy diferentes al microcosmos en el que había vivido, entendí la lucha de personas que trabajan de "mil usos" para poder llegar a la escuela y cambiar su realidad, atesoré conocimiento y discusiones, amplié el carácter y la tolerancia (aunque a veces se me olvide), lloré de emoción, de amor y de desamor, reí, discutí, aprendí, sentí miedo, hice "pintas" (pocas, en realidad), conocí, vi cine, estudié el principio de varios idiomas, conviví con candidatos presidenciales, hice ejercicios democráticos, me formé, me quité lo que no me servía y reafirmé lo que sí, comí de todo, tomé prácticamente de todo, insulté, desarrollé creatividad, fui atacado (hoy debería decir "bulleado" y a lo mejor hasta podría demandar), confirmé la solidaridad, me desvelé, me desmañané, me pico una abeja muerta, me rompí un brazo (al menos dos veces), me inicié en radio, en periodismo policiaco, en investigación, y en escritura. Dejé todo de lado, menos las ganas de hacer más radio y escribir.

Hoy, a 100 años de su fundación puedo asegurar que me siento completamente orgulloso de ser parte de la UNAM, de llevarla por siempre en cada una de mis actividades, de irle a su equipo, de hacerla cada día, Mi Máxima casa de estudios.

¡GOYA GOYA
CACHUN CACHUN RA RA
CACHUN CACHUN RA RA
GOYA...
UNIVERSIDAD!

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lunes, 20 de septiembre de 2010

Only the good die young...

Hay personas que aparecen en tu vida de una manera inesperada (bueno, creo que esa es una constante), pero hay algunos que llegan en el momento coyuntural y cambian algo en ti.

Ese fue el caso de mi amigo Pollo; lo conocí un tiempo antes de hacernos amigos; él estuvo en momentos de ruptura, de necesidad de platicas, de "cerrar filas". A Pollo lo vi triste una sóla vez en los casi 7 meses en que convivimos e hicimos una buena amistad. Igual sólo una vez lo vi enojado.

Hay muchas anécdotas que recordar y que he compartido con algunos en diferentes momentos.

Hoy hubiera sido su cumpleaños, seguramente el fin hubieramos reventado durisimo o a lo mejor hubiera estado escalando alguna roca lejana. Hoy lo extraño y lo recuerdo, tal y como lo hacemos todos los que pudimos compartir con él diferentes cosas.

For those about to rock, we salute you!

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viernes, 17 de septiembre de 2010

Un mejor México

Nuevamente una ola a la que hay que subirse: el aniversario 200 del inicio de la independencia y el 100 de la revolución. Y empiezo por decir que, a lo mejor por vil tradición, voy a estar en contra del discurso oficial y me niego a usar la multicitada, prostituida y hasta desgastada palabra "Bicentenario".

Recuerdo que empecé muy crítico, muy ácido, muy desencantado, decepcionado, triste y hasta iracundo contra esta gran fiesta. Ayer, me tragué un poco mis palabras y me emocioné mucho, por mi bandera, por mi himno, por mi país. Pero de todos modos, no dejé de lado la crítica justificada, el análisis, el desencanto generalizado. Aplaudo la decisión (seguramente no analizada) de mucha gente que se lanzó a reconquistar las calles y las plazas públicas, las banquetas, los caminos, los lugares que la incompetencia gubernamental (¿o debo llamar complicidad?) ha entregado al "Crimen organizado".

Ayer varios amigos estuvieron en la plancha del zócalo, subieron fotos, compartieron la experiencia. Eso me llenó de orgullo, recordé el momento en que Chamuco empezó a cantar el himno y se me llenaron los ojos de lágrimas, de orgullo, de MÉXICO. Recordé mi deseo por entregarle a ese joven mexicano un país mejor del que estoy viviendo. Entonces me sentí orgulloso y decidí mantener la marcha y seguir construyendo YO el México en el que quiero que él viva.

Y ayer ví mucho orgullo por México y muchas críticas a los críticos y mucho "sisepuede" y mucho charro y mariachi y tequila y demás cliches mexicanos, y muchas frases de sí somos tan chingones, entonces por qué...? y hoy, en la cruda de la gran fiesta de ayer te pregunto a ti, mexican@:

¿sigues orgulloso de tu país?
¿ya no tirarás basura en la calle? (sí, incluso la más pequeña basura jode a este país)
¿ya no comprarás fayuca?
¿no hablarás por celular mientras manejas? (ok, sólo con "manoslibres")
¿ya no consumirás piratería?
¿dejarás el agandaye, para hacer las cosas como se deben?
¿ya no ofrecerás o aceptarás corromper policías?
¿respetarás las reglas de civilidad?
¿ofrecerás tu asiento a personas de la tercera edad, señoras embarazadas, personas con capacidades diferentes?
¿aceptarás a tu vecino aunque este sea pobre?
¿dejarás de meterte en doble fila en periférico?
¿pagarás salarios justos?
¿pedirás y expedirás facturas?
¿pagarás tus impuestos?
¿verificarás tu coche?
¿denunciarás un delito?
¿exigirás tus derechos?
¿levantarás la voz?
¿cuidarás el agua, la luz?
¿cuidarás la espalda de tu vecino?
¿evitarás contaminar?
¿respetarás el paso del peatón?
¿harás ejercicio para evitar ser un ser obeso?
¿leerás al menos UN pinche libro al año?
¿menos futbol y más ópera?
¿más análisis y menos chisme de lavadero?
¿serás menos machista? (esto aplica para hombres y mujeres)

Y así la lista se hace interminable, pero el asunto es saber si realmente quieres hacer un mejor México o simplemente ayer, en tu borrachera te sentías muy verdeblancoyrojo.

Yo, hoy tomo el compromiso de seguir luchando por hacer el México en el que quiero vivir.

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Cuente el chisme