jueves, 13 de noviembre de 2008

Cronista de familia

(El que continuamente recuerda y hace recordar las cosas que han sucedido en la familia, lo que vamos viviendo, lo que debe perdurar y mostrar el pasado en la interminable espiral ascendente de la historia)

Y la vida cambió para siempre

"hoy en tu cumpleaños podría, no se,
regalarte..."

y hasta ahí se acaba el citar la poesía y me quedo pensando qué le puedo regalar a la mujer más importante e increíble que hasta la fecha ha tocado mi vida... El regalo de su nacimiento fue, en su momento, algo seguramente sorpresivo, muy esperado, emocionante... cabrón!

Hoy puedo decir que el regalo del nacimiento de Samaria, mi hermanita, se ha venido dando en todos y cada uno de los segundos que hemos compartido juntos y no juntos, felices, enojados, molestos, tristes, eufóricos, idiotizados, asustados...

Hoy mi sister cumple años y no puedo terminar de entender como es que hemos llegado a esta fortaleza, a esta indescriptible complicidad que muchas veces es silenciosa y otras es completamente encontrada. Hoy puedo regalarle el escucharla por horas sobre lo que sea, todos y cada uno de mis momentos felices en los que, sin lugar a dudas ha estado mezclada, probablemente oculta, pero ha estado.

Las historias de nuestra historia son tantas que no podría nunca terminar de contarlas, van desde la idea primigenia de tener una hermana, hasta ser una de las dos únicas personas buenas que existen en el mundo. Sin duda la historia cambió al verla, se empezó a escribir de una manera diferente, no con el orgullo jodido de "hermano mayor", sino con la actitud de ser el individuo que abrió un poco de brecha (que al final y por suerte no siguió mucho) y que se ha convertido en su cómplice.

Los dos sabemos muchas cosas del otro... no podemos decirnos más, no podemos inventarnos nada, no podemos ocultar muchas más, y en el momento más importante estamos y dejamos de ser esas extrañas y diametralmente opuestas personalidades que somos para convertirnos un poco en el otro. !No es tan difícil entrar en los zapatos de mi hermana!... ¡pero son enormes!

Está muy cabrón regalarle algo a alguien que te ha dado los mejores regalos... pero en algún lugar encontraré ese regalo físico que sin duda está destinado a ser suyo. Te quiero mucho Sam, gracias por estar.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Que bonita dedicatoria! Como decía el comerical: "Ser un hermano así o tener un hermano así..."
Felicidades Luis, por el tributo a tu hermaniux.

Atte.
yosolopasabaporaqui

Mario Osorio dijo...

El regalo más valioso que siempre nos has dado es tu amor. Gracias.

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