miércoles, 21 de octubre de 2009

How about it

Algo raro estaba pasando, era probablemente esa extraña sensación, ese vacío continuo en el estómago, esa ansiedad irreparable, el nerviosismo, el deseo tantas veces reprimido.

Salió de casa y la sensación continuaba, tenía todo una visión distinta, pero al voltear, todo volvía a ser lo que antes, lo que ayer, lo de hace un año, lo de hoy...

En ese momento recordó que no había hecho algo.

Regresó corriendo a su casa, casi sin aliento (tras subir algunos tramos de escalera de dos en dos) abrió la puerta con cuidado, no quería hacer ni el menor ruido. Tomó la charola que había preparado, el pan tostado aún humeaba al igual que el té verde, la sencilla flor descansaba sobre el plato limpio. Su sonrisa se reflejaba en el vaso de jugo recién exprimido.

Dejó todo en la mesita de noche, se acercó a la hermosa figura que iluminaba su cama y con cuidado la besó en la frente. Ella simplemente sonrió sin abrir los ojos. Él sonrió, sin cerrar los ojos.

Salió de su casa con la sonrisa cada vez más grande. Tarareaba aquella vieja canción de DireStraits y supo que aquel "you and me babe, how about it?" había cambiado para siempre su vida.

1 comentario:

Elisa dijo...

Ojalá todos pudiéramos tener esa sensación... No digo más. Bueno sí: a veces se extraña y se idealiza, pero no importa, por eso se anhela.

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