miércoles, 16 de abril de 2008

Tráfico matutino

Es sorprenderte este depredador conocido como Tráfico Citadino; cambia, muta, se esconde detrás de una curva y aparece en el momento en que menos lo podemos creer, nos ataca estropeando un día, una levantada temprano, planes...

Hoy desde las 6:20 enfrenté al depredador... no bien llegar a la primera avenida significó reconocer el gran número de coches (lo que normalmente no pasa alrededor de las 7:50) circulando, entonces, la primera avenida fue la primera sorpresa. De ahi, salir al periférico fue comprobar que desde "junky valley" había que formarse en la fila sin principio. Ahora, simplemente para comprobar, me di cuenta que el nivel de stress que se maneja a esas horas es infinitamente más alto que el de las 8 de la mañana.

Gente manejando como si realmente se les hiciera tarde para el momento más importante de su vida, infinítamente menos respeto o civilidad, agresividad a flor de piel. Pobre gente que no entiende!

Por ejemplo, estaba tranquilamente formado para salir a la lateral en un punto antes de Satélite, adelante cuatro formados, atrás como cinco y de la nada una salvaje fémina se aperró para entrar en segundo carril (me caga que haga eso la gente) pero de una manera tal que si tuve que maniobrar un poco para no ser "embestido" por la tipeja. Ante mi reacción recibí una serie de mentadas de madre y señas obsenas generadas desde las "dulces manitas" y "tiernos labios" de la morra esta. Ante la reacción de tirarle un exagerado beso, la pobre quedó como apenada, pero eso no la hizo detener su desenfrenado y cafre camino...

¿Qué pasa? ¿Será la misma cuestión de que a la gente le da miedo la oscuridad?

Por otro lado, ese tráfico me hizo pensar en lo que comentó Phish de la gente que sale temprano de su casa para "evitarse" el tráfico. ¡qué furstrante! que de todos modos te tocó tráfico y te jodió desde la madrugada... A lo mejor por eso la gente a esa hora maneja tan neuroticamente; pensaban que todo sería rápido y eso los pone de malas... ¡qué jodido! ¡que tu humor dependa de un depredador insaciable!

No hay comentarios:

Cuente el chisme