miércoles, 6 de mayo de 2009

Crónicas de "Ciudad Zombi"

La entrada de ayer fue algo reflexiva, digamos que hasta seria. Las Crónicas de Ciudad Zombi retomarán ese pequeño
humor negro, el comentario irónico y ácido.
Como siguen las cosas que no tienen mucho sentido común.

Pasaron 12 largos días, hoy ciudad zombi, antes conocida como la ciudad de la esperanza, antes como la ciudad de México, medio regresa a la normalidad.

Ahora hay reglas definitivamente ilógicas, por ejemplo que no puede haber más de cuatro personas por cada 10 metros cuadrados en restaurantes y demás, que debe existir un espacio de al menos dos metros entre cada persona (y vale la pena agregar que mi "vecina" de la chamba está a menos de dos metros y la neta se agradece) y lavarse las manos cada dos horas y usar el tapabocas y guantes...

Pero la más ridícula de todas las reglas es la de los espacios vacíos que deben existir en salas de cine y teatro, acá un ejemplo de como se vería una sala de cine:

El aforo sería de apenas el 16% de la capacidad de una sala o de un teatro; la pregunta es: ¿vale la pena el gasto que representa un espectáculo cuando el ingreso es equivalente al 16%? Si la respuesta de las empresas de cine y teatro es un rotundo ¡SÍ! entonces alguien debe replantearse lo que realmente nos cuesta el cine (¿recuerdan el viejo rollo de la plusvalía o plusvalor?).

Pero más que el costo económico de espectáculos, viene el gasto de energía que esto implica.

En un mundo que cada vez alardea más y más de dirigirse hacia lo "Verde" y hace campañas, productos, ejecutivos, teorías, iniciativas, plantas y demás cosas verdes. Vale la pena el gasto energético de, por ejemplo, una marquesina prendida para que en vez de 100 personas haya sólo 16. ¿cuánta energía gasta un proyector automático en Cinemex o Cinépolis? ¿Vale la pena este incremento de mi huella de carbono?

Sin duda he estado en películas que sólo somos dos o tres personas en una sala, pero igual se compensa eso con la sala contigua que tiene un Blockbuster con gente sentada hasta en las escaleras (ok, eso ya no pasa). También se compensa con la posibilidad de agarrarse a bocinazos bien agusto, ¡como cuando estábamos en la secun!, ahora el aventar palomitas será un deporte de precisión.

Pero eso si, la gente sigue manejando como zombis, ¡me cae!


Disclaimer:
Si alguien que me lee o sus familiares, amigos o conocidos estuvo enfermo de AH1N1, mi intención no es faltarle al respeto. Si tuvieron la desgracia de perder a alguien a quien quieren en esta pandemia mis respetuosos saludos. Decía Queen: "show must go on".

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